martes, 30 de septiembre de 2008

LA FRUTA MADURA


LA PAZ O LA CONFUSIÓN, la calma o la ansiedad que uno obtiene es el fruto de los pensamientos y acciones de uno. Depende de la propia actitud y del comportamiento con uno mismo y hacia los demás. Son muchos los que adoptan el proceso de la meditación para lograr calma y paz internas. Creen que la meditación regular sobre el nombre y la forma de Dios aquietará las agitaciones de su corazón y abrirá el camino para la realización interna.
Pero la meditación no debe vacilar u oscilar entre un ideal y otro. No debe ser reducida a una mera fórmula mecánica de un texto, un programa rígido de respiración alterna, un mirar sin significado la punta de la nariz. Es una disciplina rigurosa de los sentidos, la corriente nerviosa y las alas de la imaginación. Es por esto que se dice que la meditación es el valle de la paz que queda del otro lado de una enorme cadena de montañas con los picos de los seis enemigos del hombre. Éstos son la lujuria, la ira, la codicia, el apego, el orgullo, el odio. Tiene uno que trepar la montaña y llegar a la llanura del otro lado. Hay que desgarrar los velos para que la luz pueda brillar en el camino; hay que remover la catarata del ojo para que la verdad pueda ser vista. Maya es el nombre de esta niebla de ignorancia que atormenta a la mente que busca hundirse en las profundidades del Ser.
Esta niebla es la confusa aglomeración de tres cualidades (gunas) que rompen la ecuanimidad primigenia del universo: la blanca (la sátvica), la roja (la rajásica) y la negra (la tamásica); lo no afectado, lo activo y lo inerte, los desapegados, los apasionados y los perezosos. La cortina de maya hecha de estos tres hilos debe ser o bien puesta a un lado o bien desgarrada o levantada para que la realidad pueda revelarse. El sendero de la devoción (bhakfimarga) la levanta, pues Dios, que la ha bajado, tiene la compasión para levantarla para ustedes. El sendero de la acción (karmamarga) la desgarra por medio de la actividad enfocada a romper los hilos de la trama. El sendero de la sabiduría (jñanamarga) la hace a un lado, pues se mueve como si ella no existiera realmente, como si fuera una mera ficción de la imaginación. ¡Y desaparece, probando que su argumento es válido!
Algunas personas niegan la existencia de Dios porque se pierden de su presencia debido a la miopía que los aflige; cuando un diestro cirujano ocular corrige el defecto, pueden fácilmente ver por sí mismos la omnipresente evidencia de su gracia y majestad. La amalgama de los tres gunas o cualidades antes mencionados, cuando se extiende como un impedimento a la clara visión, hace al hombre titubear, sentir que una cosa es ostensiblemente la otra, y esconde la verdad, dándole todos los matices u horrores de la falsedad. La mente es el instrumento interno usado por maya para engañar y confundir. Bajo su influencia, la mente salta de una fantasía a otra y nunca descansa sobre lo que sea en que esté reflexionando. Mantiene a la mente siempre pendiente de los objetos externos; se resiste al viaje hacia adentro del intelecto, al proceso de autoexamen y autodisciplina. Pero una vez que, por medio de la meditación, el hombre tiene éxito, no importa cuán pequeño sea, en liberar su mente del control de maya, el camino está libre para la iluminación final.
La meditación es la disciplina mediante la cual se entrena a la mente en el análisis y la síntesis internos. La meta de la meditación es el Uno en el cual todos los yoes son sintetizados en sus formas más puras. Ese Uno es descrito en el Gita como provisto de ocho atributos: es kavi (conocedor del pasado, presente y futuro), puranam (eterno en su origen), anushasitaram (más allá de las normas), anoraniya (más diminuto que lo más diminuto), sarvasya dhata (en la base de todo), achintyarupa (de forma inexplicable), adityavama (refulgente) y tamasa parashat (más allá de la oscuridad). Ésta es una tarea que puede ser llevada a cabo únicamente por medio de una meditación incesante.
Por otra parte, la meditación y el control de los sentidos deben andar juntos. Los sentidos bloquean el camino hacia la puerta del cielo; no se le debe dar rienda suelta a ninguno de ellos. En la actualidad, algunos propagandistas del yoga diluyen tanto las disciplinas, que predican plena libertad de los sentidos junto con la meditación; temen perder su clientela y sus ingresos si insisten en tareas difíciles. El yoga es definido como el control de las divagaciones de la mente (chita vriti nirodhah); ¿cómo pueden entonces practicar yoga si dejan suelta su mente para jugar sus travesuras y trastadas? Descarría al hombre hacia la selva de los deseos y lo hunde en la persecución del placer, llevándolo fuera dé sí mismo.
La primera lección del yoga es vencer a la lujuria o deseo (kama). La voluntad debe ser moldeada en un instrumento para la acción beneficiosa y la acción debe servir a la necesidad de ganar la sabiduría que confiere, en un destello, la conciencia de la realidad. La madre no puede moverse por la casa haciendo las tareas diarias de lavar y cocinar mientras el niño está llorando en la cuna; ella debe hacerlo dormir como primera tarea para que pueda atender al trabajo más importante. Así también, deben poner a la mente fuera de acción antes de que puedan viajar al reino que está más allá de la dualidad.
Mantengan el nombre de¡ Señor siempre radiante en su lengua y en su mente; esto mantendrá las travesuras de la mente bajo control. Cuando la lámpara se mantiene encendida, la oscuridad no se atreve a envolverlos. Se dice en el Gita que cuando la palabra Brahman, o sea Om, es pronunciada por los moribundos con el último aliento, alcanzan a Brahman. Pero ustedes podrán pronunciarla sólo cuando hayan estado morando en el Om durante todos los años de su vida. La mera pronunciación del Om al momento de la partida no salvará; el Om final debe ser la flor que se abre en la planta trepadora de la vida, que se ha ido enredando con Dios durante todos sus años. Esto en el Gita se llama rajavidya, es decir, el camino real para el éxito espiritual. También se le dice rajaguhyam, "el misterio real", una enseñanza que debe ser impartida después de largos ejercicios preparatorios, de maestro a discípulo, en una atmósfera seria y sincera. No fue cantado en versos; era dado como una lección en prosa. Fue Vyasa el que la escribió en forma versificada.
El Gita enseña el proceso de la meditación en cortas y nítidas fórmulas: "¡Mantenme en tu memoria y lucha!" La orden de librar la batalla de la vida con Dios en la conciencia como auriga no es una orden sólo para Arjuna; es una prescripción para toda la humanidad. ¡Fija tu mente en mí y lucha! "Yo seré la voluntad detrás de tu voluntad, el ojo detrás de tu ojo, el cerebro dentro de tu cerebro, el aliento dentro de tu aliento". La lucha es mía, el poder es mío, los trabajos y triunfos son míos, los frutos de la victoria son míos, la humillación de la derrota es mía; tú eres yo y yo soy tú. Ésa es la consumación de la meditación: la identidad a través de la negación de la diferencia.
¡Conmigo en la memoria siempre! No distingan esta actividad como canto devocional, esa otra como el comer, aquella otra como adoración a Dios; todos los actos son adoración, pues el alimento es dado por El, El lo come para su bien para darle fuerza a su trabajo. Cada momento es valioso pues El es quien lo da, El quien lo utiliza, El quien lo llena, El quien lo moldea, El quien lo culmina. Si El está infundido en cada aliento, pueden lograr la soberana tarea de fundirse en El. Tienen la fuerza; el Alma no puede ser alcanzada por los débiles; mientras la fuente de poder no esté en ustedes, no sea toda ustedes, serán debiluchos, incapacitados para la suprema aventura.
La recordación puede estabilizarse solamente cuando están libres de las ataduras del rencor y la envidia, sin rasgó de orgullo o envidia, maldad u odio, egoísmo o engreimiento; ésta es la manera de mantener limpio el corazón para que Dios se instale en él. El dolor los afecta porque sienten que merecen alegría y no la obtuvieron; pero hay un dispensador imparcial de alegría y aflicción que les da lo que necesitan de preferencia a lo que desean. Pueden necesitar el tónico de la trage,4¡, para ponerlos en el camino de la recuperación. El compasivo Uno, el eterno Omnisciente Dios, lo sabe mejor. Reciban la desgracia y luchen hacia adelante, con la coraza de la divina memoria. Como todos los ríos que se apuran hacia el mar, dejen que sus imaginaciones se vayan encaminando hacia Dios. El drama es su om; el papel que les toca es su don; las líneas son escritas por ÉI; 7I dirige, diseña los trajes y la decoración, decide el gesto y el tono, la entrada y la salida. Deben actuar bien su parte y recibir su aprobación cuando cae el telón. Gánense, por su eficiencia y entusiasmo, el derecho a desempeñar papeles cada vez más elevados; ése es el significado y propósito de la vida.
No se apeguen demasiado al mundo y no se enreden demasiado en sus embrollos. Mantengan sus emociones siempre bajo control. Las olas agitan solamente las capas superiores del mar; en lo profundo, todo es calma. Así también, cuando se hundan en sus profundidades, deben estar libres de la agitación de las olas. Sepan que la mayoría de las cosas no son de valor duradero y, por lo tanto, pueden hacerse a un lado; agárrense a la sustancia sólida únicamente. Usen su discernimiento para descubrir lo que es escoria y lo que es oro.
La recitación del Om (Pranava japa) y la meditación sobre esta sílaba mística los ayudarán a calmar las agitadas olas. El Om es la suma de todas las enseñanzas de los Vedas acerca de la Divinidad y de todos los sistemas de adoración de lo Divino. "Om, esa sola sílaba, es Brahman" (Om ithi ekaksharam Brahma). El Om está compuesto de tres sonidos: la a que surge de la región del ombligo, la u que fluye por la garganta y la lengua y la m que termina en los labios cerrados. Debe ser pronunciado elevando la voz en un crescendo lo más lentamente posible y bajándola lentamente, hasta que después de la m haya un eco del silencio que reverbera en la cavidad del corazón. No lo hagan en dos etapas, argüyendo que su aliento no durará tanto tiempo. Perseveren hasta que puedan ser reanimados por la curva ascendente y descendente y el silencio que le sigue. Esto representa la vigilia, el sueño, el sueño profundo y el cuarto estado más allá de estas tres etapas. Representa también la flor de la propia individualidad creciendo hasta llegar a ser una fruta que se va llenando del dulce jugo de su propia esencia interna y, finalmente, la liberación final del árbol.

SAI BABA

Prashanti Nilayam
9 VI 70

lunes, 29 de septiembre de 2008

AL LADO, DETRÁS, DELANTE


EL HOMBRE ESTÁ sometido a la aflicción desde el nacimiento hasta la muerte; la alegría, o lo que él llama felicidad, es un intervalo entre dos aflicciones, eso es todo. Estas aflicciones surgen como resultado de tres razones: lo espiritual (adhyatmika), lo divino (adhidaivika) y lo material (adhibhoutika). Los objetos materiales que uno anhela, se esfuerza por adquirir y lamenta haber perdido son todos bhoutika y así, las aflicciones que surgen de ellos son definidas como adhibhoutika. Los sentidos son los instrumentos de cognición; uno ve un objeto por medio de los ojos; sí, pero no a través del ojo material sino con el ojo dirigido por la deidad que preside sobre él, es decir, el Sol. ¡Ustedes no ven en la oscuridad! El Sol les ayuda a ver; sin él están indefensos. Cada sentido y miembro, nervio y célula, articulación y glándula en el cuerpo humano tiene una deidad que lo activa y reside allí. Si estas deidades son hostiles o están descontentas, el cuerpo sufre y viene el dolor. Ésta es la segunda razón para el dolor, lo adhidaivika o espiritual. Después, tenemos al Ser, al testigo tanto de la inercia como de la actividad, la alegría como el dolor, la exaltación como la reflexión. Si ignoran la existencia del testigo, si divorcian su vida diaria de la conciencia de ese asiento de paz, invitan al dolor a que los atormente. Éste es el dolor adhyátmico o espiritual, la cruz que cada hombre lleva por la senda de la vida.
Se puede decir que estas tres son las razones básicas de la aparición y reaparición del hombre sobre la tierra: para desaprender el engaño en que se encuentra y aprender la lección de la sabiduría. Cuando se termina un mantra, el recitador usualmente repite, como habrán notado, Om Shanti Shanti Shanfihi, es decir, tres Shantis. ¿Por qué? ¿Por qué el Om? El Om es la designación del Brahman Universal. La constante repetición del Om y la intensa meditación sobre su significado son recomendadas para los aspirantes que buscan el conocimiento de lo Divino inmanente. Shanti significa paz y la paz es invocada tres veces a fin de aliviar las tres fuentes de aflicción mencionadas, que operan a través del organismo individual, las deidades y la Inteligencia Cósmica.
Hay tres caminos establecidos pa, despertar la conciencia de la inmanencia de lo Divino: la acción (karma), la devoción (bhakti) y el conocimiento (jñana). Estos tres no son distintos ni divergentes; son compuestos y complementarios. Por ejemplo, tienen el conocimiento de que Sai está en todas partes, viendo todas las cosas y conociendo cada actividad suya; son devotos de Swami y están deseosos de que él los guíe y de seguir sus directivas lo mejor que puedan, desean utilizar para el servicio a los demás la destreza y la eficiencia que han ganado, porque ustedes sienten que son parientes de la familia Sai, lo sepan o no. Es realmente muy satisfactorio que ustedes estén haciendo servicio a la gente de varias partes de esta ciudad, alentándola a seguir los nueve mandatos con el fin de profundizar su fe en Dios.
Los bhajans, círculos de estudio, escenificación de dramas, el canto grupa¡ de devotos por las calles en las tempranas horas de la mañana, todas éstas son actividades loables. También las actividades de ayuda de la rama de servicio. Encuentro también que se dedica bastante tiempo al cultivo de¡ talento de los niños por canales fructíferos en las clases de Educación Espiritual; esto seguramente encenderá la llama de¡ anhelo espiritual en ellos y más tarde embellecerá sus vidas con el encanto de la alegría. Hoy en día, el hombre malgasta mucho tiempo precioso en tareas inútiles y hasta dañinas. El esfuerzo que se hace en estas tareas no lleva a ninguna parte, sólo profundiza la desesperanza y hace más densas las tinieblas que ya llenan el corazón. La gente encuentra tiempo para hacer fila durante horas delante de las taquillas del cine o esperando un autobús que los lleve allá. No les sobra tiempo para asistir a una sesión de bhajans o unirse a un grupo de nagarasankirfan. Tienen tiempo para jugar a las cartas y sentarse en la mesa de¡ club, hablando de trivialidades durante horas. Esto es debido a que la gente vive sólo en la superficie o en el fondo de las cosas; son o bien espuma o escorias. Evitan las responsabilidades, la responsabilidad de ser gente, por ejemplo. No hacen una introspección ni piensan calmadamente sobre el fin para el cual están luchando tan frenética y alegremente.
Examinen esta pregunta, por ejemplo: ¿está el hombre esclavizado por los objetos externos y la atracción que ejercen sobre él, o es algún impulso interno el que lo empuja para atarlo a la aflicción? Voy a darles un ejemplo: en los pueblos hay cazadores profesionales de monos que usan un sistema muy sencillo para ello. Colocan en los huertos y jardines infestados de estos saqueadores una serie de vasijas de cuello estrecho con un puñado de maníes dentro de cada una. El mono se acerca a la vasija, sabe que tiene los deliciosos maníes dentro, mete su larga mano y los agarra en su puño, pero ahora encuentra que no puede sacar su brazo; el cuello es demasiado estrecho para el puño lleno de maníes. Así, se queda sentado indefenso y triste y es fácilmente atrapado ¡Piensa que hay alguien dente de la vasija que agarra su brazo cuando trata de sacarlo! Si sólo abriera el puño y se librara de¡ apego a los maníes, podría escapar. Así también, ustedes son víctimas del deseo y de los apegos que les trae. Están atados por las cadenas que ustedes mismos han fijado a su alrededor. La liberación también está en sus propias manos. Contemplen la incambiable gloria de Dios; luego, el deseo por las transitorias baratijas de la tierra se esfumará y estarán libres.
Pregúntenle a alguien: ¿cómo asegura su vejez? La respuesta será: "Oh, mi hijo está bien colocado"; o "Recibo el interés sobre mis depósitos, tengo una pensión, tengo tierras de las cuales puedo sacar lo que necesito". etcétera; pero nadie responde: "Confío en Dios". Sin fe en Dios, sin la ayuda divina, ¿cómo puede cualquiera de esas cosas socorrerlos durante el tempestuoso viaje por los años en que lá vida declina? La fe en Dios es el firme cimiento sobre el cual deben levantar la esperanza. La fe debe ser estable y fuerte. El sentimiento de que Dios vendrá en su rescate debe ser vívido y vital, motivando y activando todo lo que hacen, hablan o piensan. El servicio hecho a otros con este espíritu será una gran fuente de alegría para ustedes así como para el receptor.
Primero deben dedicarse a una selección inteligente de las actividades; luego deben entrar a la región de la búsqueda del dharma, la búsqueda de las leyes eternas del espíritu que moldea y conforma las ondas de conciencia. Finalmente, penetren en los problemas de la liberación por medio de la búsqueda de Brahman, de la práctica espiritual que los convence de la realidad del Uno y de la irrealidad de la multiplicidad, del mundo aparente, basado en el verdadero Dios.
No hay duda de que los voluntarios, los miembros de la rama de servicio, los líderes de bhajans y los participantes, y todos los que se dedican a las actividades de la Organización Sathya Sai, están en este camino, en diferentes etapas. La mayoría de ustedes están en la primera, la etapa de la búsqueda de la actividad, capacitados para distinguir lo correcto de lo incorrecto en lo que a su actividad respecta. La naturaleza, el individuo y Dios; entre estas tres entidades, el buscador de karma debe considerarlos a los tres, mientras que el buscador del dharma tiene que ver con los dos útimos y el buscador de Dios sólo con el último, es decir, con Dios. Recuerden la última etapa, aun cuando estén en la primera, pues ése es el fin del viaje, la meta.
Si tienen la meta a la vista dondequiera que se encuentren, esto los llenará de alegría genuina. No busquen hacer cosas que les den solamente satisfacción sensorial o temporal. No anhelen hacer lo que les guste, sino aprendan a amar lo que estén haciendo o lo que tienen que hacer. Ésta es la práctica espiritual, cuando ustedes voluntariamente emprenden un trabajo que promueve su verdadero bienestar. Sólo entonces pueden la naturaleza y el ser individual ser eliminados y el Señor único ser establecido en la conciencia. Ahora deben cultivar la actitud de sirvientes del Señor: el trabajo es adoración. En ese espíritu, ofrezcan servicio a los demás, a quienes deben adorar como personificaciones de Dios. Es esta actitud la que da el máximo de satisfacción al corazón desfalleciente.
Dos gopis iban caminando por las arenas del Yamuna, hablando de Krishna y perdidas en la contemplación de sus hazañas y de su majestad. Una de ellas, Niraja, tuvo de repente una duda. Era un problema metafísico. "Cuando yo practico la identidad con Krishna y siento que soy Krishna, tengo miedo de perder la emoción de estar con Él, de conversar con Él y de escuchar su dulce voz. Anhelo ser distinta de Él y probar el amor y la gloria que Él es". Sarala, su compañera, la consoló diciéndole: "¡No! Tus temores carecen de base, pues Krishna también te está contemplando a ti y a tu pureza. Cuando tú te hayas transformado en Krishna debido a la práctica de la identidad con Él, Krishna se habrá vuelto "tú" como resultado de su anhelo por ti, y así, no hay por qué tener ninguna aprensión o frustración en tu mente". Prakriti es la Tierra, la creación. Piensen siempre en esto. Anhélenla durante mucho tiempo. Languidezcan por la creación y encontrarán que están languideciendo por Radha. De este modo, Radha es el devenir y Krishna el Ser; el deseo del Ser por devenir, el anhelo del devenido por el Ser, ésta es la relación entre Radha y Krishna, que ha sido cantada por buscadores y poetas, calumniada y caricaturizada por críticos ignorantes, apreciada y aprehendida por los aspirantes y analizada y realizada por los sinceros estudiosos del saber espiritual.
Ustedes son la imagen del Alma suprema, la imagen que está reflejada en el cuerpo que es parte de Prakriti, la naturaleza. Su cuerpo es pariente de todos los objetos que los rodean en la naturaleza; es un objeto entre tantos. El espíritu divino original, el espíritu individualizado que es la imagen y el mundo objetivo del cual el cuerpo es una parte, éstas.son las tres entidades llamadas Ishvarajivaprakriti. El éxito en el sadhana es obtenido en el momento en que ustedes son capaces de negar el mundo objetivo como un engaño o de reconocerlo como nada más que el Espíritu supremo mismo. En la aritmética ordinaria, tres menos uno es iguala dos; pero en la aritmética del Alma, tres (Ishvara, jivaprakriti) menos uno (prakrifi) es igual, no a dos sino a uno (Ishvara), pues cuando el espejo de prakriti se va, la imagen (jiva) también desaparece. Cuando el espejo es eliminado, desaparecen dos entidades: él mismo y el reflejo que puede dar. Y entonces ustedes se funden en lo Divino.
El camino del servicio, que han escogido ahora, los llevará gradualmente a la etapa en la cual el espejo puede ser transmutado más allá de la existencia por medio del desapego. Cuando ven a la estatua como a Dios, transmutan y eliminan de la existencia la piedra de la cual está hecha, de la cual está compuesta; la piedra ha sido eliminada cuando ven sólo a Dios en el altar. Purifiquen y limpien la mente de manera que dondequiera que miren, no sólo en el santuario, no sólo en la estatua, sino en todo, en todo momento, encuentren sólo a Dios; entonces la mente se volverá su amiga, su más eficiente instrumento de liberación.
La mente juega infinitas travesuras; por eso se le dice mente de mono. Hay otra caracterización también, no tan popular. Es cuando se le menciona como una serpiente, pues no se mueve recto, sino que sisea por la tierra en un camino zigzagueante. La mente se deleita en torcidas estratagemas e ingeniosos artificios; evita el camino recto de la veracidad y la sinceridad. Por otra parte, la serpiente inyecta veneno y atrapa a los seres vivos que se encuentra en su camino; pero la mente serpiente puede ser encantada hasta llegar a la inocencia. El encantador de serpientes usa su instrumento y cuando sopla la música, la serpiente, fascinada, balancea su capucha; así también, la mente se balancea al unísono con la música que emana de la recitación del Nombre de Dios. La mente proyecta sobre otros sus propios defectos y deficiencias. Es el más mortal efecto que tiene sobre nuestro progreso. Debemos superar esta tendencia dañina.
El sabio Paramananda tenía diez discípulos, ¡cada uno un perfecto ejemplo de haraganería y estupidez! En uno de sus viajes, se encontraron ante un río que tuvieron que vadear; en algunos lugares el agua les llegó hasta el cuello, así que cuando lograron llegar a tierra, decidieron averiguar si todos habían llegado a salvo; temían que alguno hubiera sido arrastrado por la fuerte corriente. El miedo y la consecuente confusión incrementaron su natural estupidez. Finalmente, descubrieron que uno de ellos había sido arrastrado, porque siempre que alguno de ellos contaba a los otros formados en fila frente a él, no se contaba a sí mismo y hallaba sólo nueve delante de él. ¡Todos confirmaron la conclusión de que uno de ellos había desaparecido en la corriente! Y así, los diez gemían por el discípulo perdido y estaban tan hundidos en el pesar que el ruido que hicieron atrajo a un campesino. Les preguntó el por qué y le respondieron que de los diez que habían vadeado el río, ¡uno se había ahogado! Pero el campesino vio que había diez hombres frente a él. Ellos desafiaron su veredicto y le demostraron cómo habían contado y verificado que realmente uno se había perdido. El campesino les dijo entonces que cada uno había omitido contarse así mismo. La visión externa estaba equivocada; sólo la visión interna puede revelar la verdad, les aconsejó.
Estamos tratando de descubrir a Dios buscándolo en el universo, pero omitimos investigar su existencia dentro de nosotros como la clave y centro mismo de nuestra existencia. Cuando se descubren a sí mismos su Ser todo el llanto cesa y alcanzan la suprema felicidad. Éste es el verdadero conocimiento de sí mismos.
Lleguen a saber que son una chispa de la llama divina. Muy pronto, ustedes sabrán que los otros también son chispas del mismo fuego. ¿Cómo pueden, entonces, el odio, la ira, la envidia o la codicia sobrevivir a la luz de esta visión?
Ahora están con los pies en los primeros peldaños de la escalera que los llevará a las alturas de la bienaventuranza y de la paz. El ascenso es arduo y lleno de peligros, pero deben soportarlo con firme perseverancia, teniendo siempre a la vista la gloria de la meta. ¡Cuánta agonía debe sufrir la piedra para transformarse en una exquisita y cautivadora estatua! Esta misma silla fue un bloque de madera informe; fue aserrado, cortado, torneado y pulido y sufrió toda esta tortura para que pudiera servirnos y derivar felicidad de ese servicio.
Los santos Jayadeva, Tukaram, Kabir, Gauranga, Ramakrishna, Ramadas, tuvieron todos que pasar por grandes trabajos y tragedias para poder ver a Dios y fundirse en él. Se han ganado nichos permanentes en el templo de la memoria humana. Tomen el caso de Pundarika. Tenía tan inquebrantable fe en la orden védica de reverenciar a la madre y al padre como a Dios, que rehusó servir al Señor Krishna cuando éste apareció delante de él para derramar su gracia, pues en ese momento estaba ocupado en masajear los pies de sus padres. No quiso interrumpir este servicio ni por una fracción de segundo para tocar los pies del Señor.
Su gurú, Tukaram, entró en ese momento y lo reprendió por ser tan obstinado en la observancia de la regla védica. "Mi Dios está justo aquí ahora, delante de mí, pidiéndome que le masajee los pies, ¡que ese Dios que ha venido espere hasta que estos dioses hayan sido honrados! Ese Dios acaba de aparecer, pero éstos han estado conm¡go desde mi nacimiento y yo los reconozco como divinos". El servicio que rendía a sus padres complació tanto a Krishna que se quedó y todavía está en Pandharpur.
Antes de experimentar la divinidad en cada ser del universo y en cada célula y átomo, tienen que experimentarla en ustedes mismos. Cada acto, palabra y pensamiento deben estar llenos de esa conciencia. Hubo una vez un millonario agobiado por dos dolores: uno en el estómago y otro en la cabeza. Fue examinado por toda una galaxia de médicos eminentes, consumió cargas enteras de medicinas y recibió cientos de inyecciones, pero los dolores persistían aun más fuertes. Finalmente, un monje llegó, le habló bondadosamente y le dijo que el problema estaba ¡en su ojo! "Haz que el ojo esté bien y entonces la cabeza y el estómago se comportarán suavemente. Para mejorar el ojo, concéntrate en un solo color. Te sugiero el verde. No dejes que tu ojo se fije en el amarillo, el rojo o en ningún otro color.
El millonario reunió a un grupo de pintores y compró barriles de pintura de color verde y les ordenó que pintaran todos los objetos sobre los que pudiera caer su vista. Así como el Astagraha (fenómeno astronómico en que ocho cuerpos celestiales se colocan en una sola línea), que algunas personas supersticiosas consideran como una calamidad cuyos perniciosos efectos deben ser evitados por medio de ritos de exorcismo, se convierte en una magnífica cosecha para los sacerdotes que realizan los ritos, la enfermedad del millonario resultó una buena cosecha para los pintores. Cuando el monje volvió a verlo, unos diez días después, los pintores corrieron hacia él con un bote de pintura verde, pues el swami iba vestido de rojo. Les preguntó la razón y recibió la respuesta de que su patrón no podía arriesgarse a poner su vista sobre otro color que no fuera el verde, a riesgo de que sus dolores volvieran. El monje reprendió al enfermo diciéndole que su monumental estupidez lo había llevado a gastar cientos de rupias. "Si hubieras comprado nada más unos anteojos de color verde, que acaso costaran cuatro rupias, habrías salvado todos estos árboles y paredes y estos abanicos y muebles y no habrías gastado gran parte de tu fortuna. ¡No puedes pintar el mundo de verde!"
Cambien su visión y el mundo parecerá de acuerdo con ella; hagan que el ojo se llene de lo Divino y verán a todos como Dios. Es tonto tratar de arreglar al mundo; moldéense a ustedes mismos como personificaciones de la paz, el amor y la reverencia: entonces verán a todos como el amor, la compasión y la humildad. Su trabajo como miembros de la rama de servicio y como ayudantes voluntarios debe corregir su visión, clarificar sus ojos, permitirles ver a Dios en cada uno; entonces, esa conciencia transmutará cada palabra, pensamiento y obra suya en una bendición.
Limpien el corazón escuchando los discursos espíritu es, buscando la compañía y la amistad de los justos, de los sencillos, los sinceros, los buscadores y cultivando la bondad de carácter y la dulzura de ánimo; llenen su corazón con las dulces y fragantes aguas del amor: entonces cada acto suyo, cada palabra suya (que son como el agua sacada del tanque por los grifos: la lengua, la mano, el cerebro...) será dulce y fragante. Si el agua del tanque está contaminada, ¿cómo puede la palabra ser de ayuda, el pensamiento beneficioso o la acción loable?
¡Encarnaciones de lo Divino!: todos estos días, ustedes realizaron los deberes voluntariamente asumidos con el espíritu correcto y verdadera sinceridad: estoy muy complacido con ustedes. Pueden acercarse más a lo Divino si continúan moldeando sus vidas bajo este patrón aun después de que pase la urgencia. Están dando un buen ejemplo a los voluntarios Sai de otras partes del país. Claro está, algo surge de vez en cuando, aun en su trabajo, que no está totalmente de acuerdo con lo mejor, alguna reserva, algún giro de habla o acción, que habría sido mejor que no sucediera. Pero esto es totalmente natural y puede ser corregido con algo de cuidadosa vigilancia.
Sé que están sirviendo con tanto entusiasmo y alegría porque es el trabajo y el servicio de Swami al cual se están dedicando. De hecho, el "Dharmakshetra" es suyo, su propia casa. Y sus corazones son mi casa. Swami salvaguardará la pureza de sus corazones que son su hogar. Ahora que están llevando esta parte de su misión tan satisfactoriamente, Swami los bendecirá con su presencia, alrededor, al lado, detrás y delante de ustedes. Vendré de nuevo aquí durante este año, pues aprecio el trabajo que ustedes y todos los demás relacionados con el "Dharmakshetra" están llevando a cabo.
Mientras tanto, recuerden tres cosas siempre: Continúen el servicio, dondequiera que se encuentren. Busquen oportunidades de ayudar a otros. No pierdan nunca la oportunidad de usar sus destrezas y entusiasmo para aliviar el dolor, la aflicción o la miseria. Además, no omitan ni descuiden o pospongan su propio sadhana espiritual, el estudio, la repetición del Nombre, la meditación, los bhajans, namasankirtan y otras disciplinas similares. Por encima de todo, tengan fe en que Swami está con ustedes, en todo momento y en todo lugar.

SAI BABA
"Dharmakshetra",
Bombay 27 V 70

domingo, 28 de septiembre de 2008

"LA PIEDRA COMO DIOS", NO "DIOS COMO PIEDRA"

EN LA CULTURA DE la India, todas las religiones y creencias están armoniosamente integradas, pues enfatizan una vida virtuosa, el amor y el servicio, más allá del cual no hay práctica espiritual más alta. Pero la gente se ha vuelto sorda al llamado de este mensaje, y aquellos cuyo deber es dirigir la atención de la gente hacia esa falla se han vuelto débiles y vacilantes a causa de la atracción de actitudes extranjeras.
En toda la historia, la India ha dirigido la lealtad de sus hijos a las cuatro metas de dharma, arta, kama y moksha, es decir, a que los ideales mundanos del bien material (arta) y el deseo legítimo (kama) se desarrollen dentro de los límites establecidos por la rectitud (dharma) por un lado, y la liberación (moksha) por el otro. La riqueza (arta) debe ser ganada con rectitud; el único deseo o anhelo (kama) que merece ser alentado es el deseo por la liberación (moksha). El amor es el ímpetu y la verdad la ganancia; éstas son las dos ruedas del carruaje de la vida. La no violencia (ahimsa) es la actividad más meritoria. Estos axiomas han sido el aliento vital de esta nación por milenios y llegaron a ser la herencia de cada hombre, mujer y niño. Por lo tanto, se debe decir que la presente crisis en que nos encontramos, con la violencia imperando en el país y el hermano alzando su puñal contra el hermano, es una deshonra permanente a todo lo que la nación ha proclamado como precioso.
Hin significa hinsa, violencia, y du, dura, distante, de modo que hindu significa una persona que carece de violencia, que ama y simpatiza, que ayuda y sirve, no alguien que esconde y ataca, daña y hace derramar sangre. El mismo cielo está encima de la cabeza de cada uno, la misma tierra soporta los pies de cada uno, el mismo aire entra a los pulmones de todos; el mismo Dios los creó a todos, los alimenta a todos y termina la vida terrenal de todos; ¿por qué entonces este rol inhumano de enemigo y fanático, de lucha y defensa?
En el Gita, el Señor ha declarado: "Yo soy la semilla de todos los seres". El árbol es una expansión de hojas y flores, frutas y verdor; es un sistema extendido de tronco, ramas y ramitas, ¡todos crecidos de una sola pequeña semilla! Y cada fruto de ese árbol tiene dentro de sí semillas de la misma naturaleza. Así también, contemplen por un momento la magnificente multitud de la vida, toda su rica variedad de fuertes y débiles, presas y cazadores, afligidos y felices, que se arrastran, reptan, vuelan, flotan, caminan, cuelgan, cavan, se sumergen, nadan; ¡toda esta incontable variedad de seres creados ha salido del Señor (la semilla) y cada uno tiene al Señor (la semilla) como su centro de nuevo! Visualicen esta divinidad inmanente; se volverán humildes, sabios y llenos de amor.
El Dios que es el origen y la meta puede ser conocido sólo por la conciencia pura una vez que se ha alcanzado la purificación de la mente. Y para limpiar la conciencia, hay que empezar temprano. La carrera es ganada por aquellos que empiezan temprano y viajan despacio y luego llegan a salvo; no de otra forma. Pongan sus pequeños pies en el camino hacia Dios; la alegría de los primeros pasos los impulsará. Nosotros en la India vemos a Dios en los árboles, en las plantas, en los pájaros y en las bestias; lo adoramos en todas partes, en todas las cosas. La gente se ríe de ustedes cuando adoran una imagen, y algunas personas de mente débil se sienten avergonzadas ellas mismas cuando lo hacen. Pero nosotros tratamos a la imagen como a Dios y no a Dios como una imagen. ¡Adoren la piedra como a Dios, no traten a Dios como una piedra!
Ver para creer es la única norma de estos críticos. ¿Negarán al sol en el cielo cuando las nubes lo esconden de la vista? Es la nube de maya, la cortina de la confusión, que esconde a Dios de la conciencia del hombre. El ojo afectado por las cataratas jura que no hay ninguna lámpara en el cuarto; es necesaria una operación para removerlas para que tenga conciencia de la lámpara. Esa operación es el símbolo de la disciplina espiritual que se debe emprender a fin de obtener la visión de Dios.
El hombre vuela a la luna y se sumerge en el mar, pero no sabe cómo vivir sobre la tierra en amor y paz con sus semejantes. Se mueve hacia la luna por temor a que otros puedan llegar allí antes que él, y se sumerge en el mar para infundir terror, él mismo aterrorizado por otros. La manera de vivir sin temer ni causar temor es establecida en el Gita, cuyo primer verso trata del Campo de la Rectitud, Dharmakshetra. Este verso es acerca de una pregunta que hace Dritarashtra. ¿Quién es ese Dritarashtra? La palabra significa aquel que se aferra al reino, que no lo quiere abandonar, que está fanáticamente apegado a él. Ahora, ¿qué es un reino (rashtra) para una persona? Todo lo que no es él son sus posesiones; es decir, su cuerpo, sus sentidos, su conocimiento, sus sentimientos, sus emociones, además de su casa, automóvil, tierras, reputación, etcétera. Dritarashtra significa cualquier persona que trata las cosas que no son ella como si fueran ella, una persona que se identifica como su cuerpo, por ejemplo. Él le pidió a Sanjaya que le dijera lo que estaba sucediendo en Kurukshetra y Dharmakshetra. Sanjaya significa "aquel que ha ganado la victoria", la victoria sobre los sentidos y otras fuerzas que limitan y desvían lasfacultades más altas que llevan al hombre hacia Dios. A él se le preguntó acerca del curso de la batalla que se estaba librando en Kurukshetra, que también es Dharmakshetra; su respuesta está resumida en el último verso, el 700, del Gita: "El lado que se apoya en el Yogeshvara, el Señor de aquellos que buscan fundir sus identidades, perder sus nombres y formas separados, el Señor Krishna, ese lado ganará la victoria". ¡El primer verso tiene la pregunta y el último la respuesta! El resto del texto es una elaboración sobre este tema.
La gente se ha especializado en los varios métodos para adorar a Dios; hay una cantidad de ritos, ceremonias, himnos, festivales, ayunos, votos, peregrinaciones; pero la mejor forma de adoración, la que traerá la gracia de Dios en amplia medida, es obedecer sus mandatos. ¡La adulación es una pobre adoración! Colocar a Dios a una gran distancia de ustedes y alabarlo como Omnisciente, Omnipotente y Omnipresente no lo complacerá. Desarrollen cercanía, proximidad, parentesco con Dios. Gánenselo por la obediencia, la lealtad, la humildad y la pureza.
Hagan sencillas sus vidas, llenen las tareas diarias con amor y cooperación mutua, sean tolerantes con los errores y fallas de los demás, mírenlos con simpatía y comprensión, permanezcan tranquilos y sin agitación bajo todas las condiciones. Entonces podrán ser felices y el país lo será también. Sus sentimientos serán desinteresados y tiernas sus emociones. La envidia, el odio y el rencor no podrán entrar en la fortaleza de su mente donde la misericordia, la benevolencia y la indulgencia están montando guardia.
Dios no se involucra en recompensas o castigos. Él sólo refleja y reacciona. Él es el eterno e inafectado testigo; ustedes deciden su propio destino. Hagan el bien, sean buenos, obtendrán lo bueno a cambio; si son malos, hacen malas acciones, cosecharán malos resultados. No agradezcan ni culpen a Dios; agradézcanselo a ustedes, cúlpense a ustedes mismos. Él ni siquiera decreta que tenga lugar la creación, la protección y la destrucción. Éstas siguen la misma ley, la ley innata del universo dominado por maya o ilusión.
Esta corriente eléctrica, por ejemplo, puede ser usada por nosotros para hace girar los ventiladores y darnos un poco de frescura en este clima tan caluroso; puede ser usada para dar luz, para amplificar el habla humana y llevarles el sonido más cerca; puede ser usada para producir muchas copias de una hoja impresa. En todos estos casos es creadora. Pero si ustedes están tan sobrecogidos por todo lo bueno que hace y su admiración va demasiado lejos y agarran el cable que la lleva, quedarán muertos. La corriente crea, protege o destruye, depende de cómo se utiliza.
Dejen que los mezquinos deseos por los cuales se acercan ahora a Dios se realicen o no, dejen que los planes de promoción y progreso que colocan ante Dios se cumplan o no; no son tan importantes después de todo. La meta primordial debe ser volverse amos de sí mismos, sostener una íntima y constante comunión con lo Divino que está dentro de ustedes tanto como en el universo del cual ustedes forman parte. Acojan las desilusiones, pues los endurecen y ponen a prueba su fortaleza.
El oro que estaba derritiéndose en el fuego delante del orfebre le dijo: "No te exaltes cuando me echas al fuego y me derrito y sacas la aleación. Recuerda que yo me estoy volviendo cada vez más puro y más valioso a cada momento, mientras todo lo que tú obtienes por tus penas es humo en la cara y hollín en las manos".
Ésta es la lección que enseña el Mahabharata: nunca abandonen a Dios, haciéndolo responsable de sus males; crean más bien que los males los atraen más cerca de Dios, haciéndolos llamarlo siempre que están en dificultades. Ustedes sufren un dolor de estómago y el doctor les da el dolor de la operación a fin de reducir aquel dolor y de que se alivien. Entonces dicen: ¡estoy contento! La alegría no es sino el intervalo entre dos momentos de dolor, y el dolor, un intervalo entre dos momentos de alegría.
Ramakrishna Paramahamsa tenía un absceso en la garganta y no podía tragar ningún alimento ni beber líquidos sin sentir mucho dolor. Ante esto, Vivekananda le rogó a su maestro y le oró para que buscara la gracia de la Madre para que pudiera por lo menos tomar alimentos líquidos. Ramakrishna respondió: "Yo le oré a la Madre y la Madre respondió: '¿No estás tomando ahora suficiente alimento por medio de todos estos billones de gargantas, las gargantas de todos los seres vivientes en el mundo? Al no poder tomarlo por una de estos billones, ¿por qué te molestas tanto?'" El Alma lo permea todo, ésa fue la lección impartida por la Madre. Cada uno es sólo una ola, una parte del universal Paramatma (el Absoluto Universal). Ésa es la verdad.
No hay dharma más alto que la verdad. Sean veraces; ésa es la cumbre de la rectitud, la esencia de toda moralidad. La verdad de la unicidad de todos abarca amor, servicio, paz, y así, es la base de una vida moral. Todas las distinciones son muros temporales, erigidos por la ambición o el odio.
Ahora, el dharma hindú, el dharma cristiano o el dharma musulmán son identificados con requisitos externos, vestidos, peinados, rosarios, marcas de casta, a quién puede uno tocar y quedar ceremonialmente puro, cuándo puede uno orar, dónde debe uno comer y qué, y cosas así de triviales y transitorias. Es en su mayoría superstición y mero barboteo, ¡como eso de que no toquen esto o aquello!
El dharma debe surgir del corazón como la fresca y energizante agua del amor y la paz. En el Ramayana pueden aprender qué es exactamente el dharma. Rama es la personificación misma del dharma; cada palabra y cada acción resuenan con este mensaje. Lakshmana, el hermano de Rama que siguió sus pasos durante toda su carrera terrenal, es el símbolo de !a mente, que al seguir los pasos del dharma nunca perdió su camino, se deleitó en el regazo de la victoria. El Ramayana es un texto sobre el dharma para que sea vivido en cada hogar por el padre, la madre, el hijo, el hermano, los miembros de una familia unida, tanto hombres como mujeres. Gandhi soñaba con un Reino de Rama en Bharat; él quería que la gente de aquí viviera como los súbditos de Rama en Ayodhya. ¡Pero miren el triste contraste! Entonces, los hermanos Rama y Lakshmana alcanzaron el supremo estado de identidad como resultado del amor que había entre ellos; ahora, los hermanos van hasta la corte suprema en sus intentos por resolver diferencias y disputas sobre nimias propiedades, que no son lazos apropiados en absoluto. La gente se sube a los podios y grita: °¡Hermanos!" y "¡Hermanas!", pero estas formalidades permanecen siendo sólo eso. Tan pronto como bajan de su tribuna, los sentimientos se esfuman en el aire. La hermandad que uno debe cultivar es la disposición a dar amor por amor, corazón por corazón y vida por vida.
La cultura de la India condena la violencia como bestial y aún peor. Aun cuando las epopeyas y leyendas de esta tierra hablan de demonios, hombres y dioses tan diversos, son sólo nombres para rasgos que todos comparten en mayor o menor medida. La humanidad debe librarse de la escoria de lo demoniaco y revestirse del esplendor de la divinidad.
Tomen la historia de Krishna en el Bhagavata. Kamsa tiene un carácter demoniaco; su hermana, Devaki, es humana y da a luz a Krishna, lo Divino encarnado para rescatar al mundo de la perdición. La persona que se casó con Devaki, que tuvo el honor de ser el padre de la encarnación, fue Vasudeva. Sishupala, el hijo de su hermana, era un demonio. Y, extrañamente, Sishupala casi se casó con la futura reina de Krishna, Rukmini. Krishna la raptó del lugar del matrimonio y la salvó de casarse con la personalidad demoniaca llamada Sishupala. Así que está claro que las inclinaciones y comportamientos de las personas decidían la categoría en la cual eran incluidas, humanas o divinas.
Por lo tanto, vigilen que sus actividades no los arrastren a las profundidades de lo demoniaco; hagan que los eleven a las alturas de la divinidad. Es realmente elogiable que en esta ciudad tantos de ustedes estén dedicados a llevar a cabo cantos devocionales, nagarasankirtan y recordación del Nombre. Dejen que el nombre de Dios salga de su corazón, no de sus labios. Sean Prahladas en la tierra que está enferma con demasiados Hiranyakashipus. El nombre del Señor es el Narasimha (encarnación de Dios en forma de hombre león) que salvará y sostendrá. Purifíquense ustedes y purifiquen la atmósfera en la cual y por la cual han de vivir. Éste es mi consejo y mi bendición.

SAI BABA
Bombay
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¿UNA ESCUELA PARA LA HIPOCRESÍA?



¿PARA QUÉ ES LA escuela? ¡Para hacer humano al hombre! El hombre tiene en sí ciertos atributos específicos que deben ser desarrollados y promovidos para que pueda elevarse a su estatura plena. Si éstos son ignorados o dejados sin cultivar, él existe sólo al nivel animal. Sólo la disciplina puede hacerlo crecer dentro de su auténtico linaje. El animal es transformado por la escuela en un hombre, o así debería ser.
El maestro es el bien más importante de la escuela. Los ladrillos y el cemento no hacen una escuela eficiente y útil. Ni los libros de la biblioteca ni los aparatos del laboratorio son tan esenciales. El maestro hace o deshace la escuela. Él es todos los libros que ustedes necesitan; él es el aparato más deseable. Él forma los modales, el comportamiento, las actitudes y hasta los prejuicios de los alumnos bajo su cuidado. Así, su responsabilidad es grande, más de lo que él tiene conciencia. El maestro se dedica a una gran práctica espiritual cuando inicia su profesión. Él mismo debe ser lo que aconseja a sus alumnos que sean.
Las tiernas mentes son fácilmente moldeadas por su ejemplo. Si el maestro habla en contra del cigarro, debe dejar de fumar; si insiste en la puntualidad, él debe entrar a clase a la hora. Él está bajo el más riguroso escrutinio en todo momento. Cualquier mal comportamiento suyo se vuelve pasto de las habladurías; se discute en cien hogares el mismo día. Debe ser prudente y discreto durante todas las horas del día.
Un esfuerzo paciente y una constante persistencia son indispensables para los maestros. Su tarea es de importancia básica para la nación. Las mentes de los niños son inocentes, tiernas y puras. La planta de calabaza crece torcida si se la deja sola, por eso los jardineros le amarran una piedra en el extremo y el peso la hace crecer derecha a medida que va siendo más y más larga. Las mentes de los niños y jóvenes son muy susceptibles de crecer torcidas bajo la influencia de las películas vulgares, la vacía atmósfera hipócrita creada por los mayores, el atractivo del oropel y el encanto de lo artificial y un erróneo sentido de aventura y fama. Así, las escuelas deben amarrar la piedra de la disciplina para hacerlos crecer rectos y puros.
¡Pero la piedra no debe ser demasiado pesada, no vaya a ser que rompa la calabaza! Eviten los extremos en todo momento, en todos los casos. Las reglas disciplinarias deben ser bien pensadas y adaptadas al grupo de edades que desean corregir. Debe crearse una atmósfera que propicie que la obediencia a la disciplina surja automáticamente del corazón. Una disciplina así formará buenos líderes para la nación. Al contrario de la generación presente de dirigentes, éstos podrán inspirar y guiar a la gente por el buen camino. Deben ser también buenos seguidores; los buenos soldados hacen buenos generales. Los jóvenes aprendices de la paz se vuelven pilares de la paz, campeones de la paz. Regulen !os hábitos alimenticios de los niños; el alimento determina en gran medida la salud y la inteligencia, los sentimientos e impulsos. Pongan límites a la calidad y a la cantidad de alimentos así como al número de veces que se deben consumir y el horario. La recreación también debe ser moral y edificante, en compañía de hombres rectos y temerosos de Dios.
Ahora, el verdadero propósito de la escuela es ignorado por padres y maestros. Los padres desean que sus hijos e hijas obtengan un grado universitario por cualquier medio porque es un símbolo de su posición. Los maestros desean que un alto porcentaje de sus alumnos pase los exámenes sin que les den ninguna molest¡a durante la enseñanza o, mejor dicho, durante la no enseñanza. Cada estudiante es un valioso tesoro confiado al maestro. Debe ser muy honesto en el desempeño de sus deberes pues, recuerden, su ejemplo tiene mucha influencia sobre sus alumnos. Déjenme mencionar ahora un punto, que aunque pueda parecer pequeño, tiene profunda repercusión sobre su actitud y sobre los muchachos. Ahora, cuando el maestro pasa lista, con el registro de asistencia delante de él, no pronuncia el nombre de cada niño; usa números. Y ellos responden con un «sí". Deben llamarlos por su nombre, ya que los números esconden y menosprecian sus individualidades específicas; los moldean en una uniformidad muerta. No son prisioneros o policías que deben suprimir su individualidad y ser conocidos sólo por números.
La oración es una cosa que debe ser incluida en el programa. El silencio es valiosísimo y se les puede pedir a los niños que lo practiquen. Vean también que no se agiten o depriman mucho. El péndulo empezará a balancearse sólo cuando el reloj esté en punto. Ayúdenlos a mantener sus deseos bajo control, no los aviven. Los mayores, políticos, líderes y maestros no deben inflamar sus pasiones y esclavizarlos bajo la ira y la pasión, como lo están haciendo ahora, a cada provocación y a cada momento.
Amo a los estudiantes; derramo amor y gracia sobre ellos. No deben salir de la clase para correr detrás de los políticos que los engatusan a entrar al campo de la agitación. Cuando claman por derechos, deben también estar dispuestos a cumplir con sus obligaciones. Terminen sus estudios; desarrollen la destreza para distinguir entre lo bueno y lo malo, y entonces hagan planes para obtener lo bueno y evitar lo malo. Si, por el contrario, se lanzan a las calles detrás de líderes que los utilizan para sus propios fines, están haciendo daño a sus carreras y dañando a la política también. Imaginen también la agonía de sus padres, que construyen castillos de esperanza y viven precariamente para que sus hijos puedan estudiar y ganarse la vida.
Ahora los maestros están preocupados únicamente por el porcentaje de aprobados; por eso sólo enseñan a responder las preguntas que suponen van a aparecer en el examen. Es todo un juego de azar. Los temas del programa no son enseñados completamente y bien; los alumnos olvidan lo que han aprendido para la ocasión; y no están mejor aún si se declara que han "pasado". Sus cerebros quedan vacíos una vez que han vertido el contenido en las hojas de respuestas.
A las materias se les diseñan programas apropiados de estudios, porque éstos son implementos útiles, adiestran los procesos de pensamiento, ayudan a aprender más. Es por esto que están incluidos en el currículum, y cuando se otorga la nota, se cree que el estudiante domina esos temas. De modo que los maestros engañan al público si no enseñan toda la materia y los estudiantes engañan al público si no imprimen las materias en sus mentes para que estén siempre disponibles para ser usadas.
Alienten a los estudiantes para que escriban a sus padres acerca de la escuela y de su progreso; los padres deben mantener contacto con los maestros y el proceso de enseñanza y las condiciones de la escuela. Esto ayudará a corregir los defectos a tiempo y en su totalidad. Otra sugerencia: no mantengan a los jóvenes inactivos y desocupados. Cada segundo es un don precioso, el tiempo bien usado es como un alimento bien digerido: sostiene y fortifica.
Los padres deben ellos mismos observar las reglas estrictamente. Tomen el caso de un ingeniero que pertenezca a una de las castas, y cuyos hijos estén en el colegio. El hijo tiene derecho a una beca sólo si el padre tiene un ingreso de menos de 500 dólares al año. El padre prueba toda clase de tretas y finalmente obtiene una dispensa que diga al colegio que las reglas no son aplicables en su caso. ¡Puede que el hijo obtenga la beca, pero, qué lección de moral!
Se debe enseñar a los estudiantes la igualdad de todas las religiones. Yo estoy haciendo arreglos para la escenificación, en el Colegio Sathya Sai de Artes y Ciencias para Varones en Kadugodi, de una obra basada en el incidente del Mahabharata en el cual Ashwatama asesina a los pequeños hijos de los Pandavas. En esa obra, quien hace el papel de Krishna es un musulmán; Bhima y Arjuna son cristianos: cada uno de nosotros está desempeñando un rol en este Gran Drama, algunos como hindúes, unos como musulmanes, otros como cristianos... no importa el papel, el individuo debe aparecer con el traje apropiado, repetir los parlamentos, moverse y hacer las entradas y salidas que se le indiquen.
Si una escuela tiene mala disciplina, si sus estudiantes son descarriados y llevados hacia la agitación por líderes egoístas, la falla está en los padres, los mayores y el comité administrativo. El comité, a menudo, no es sino para "tomar el té". Yo sugiero que se lleven a cabo graduaciones en cada colegio para entregar los diplomas a los egresados de esa escuela; esto evitará la confusión de las graduaciones globales, una cosa que entristece a todos. Amigos y padres pueden asistir a éstas más pequeñas y alentarlos, y otros alumnos del colegio podrán inspirarse de ellas.
Ustedes saben que cuando necesitan dinero pueden girar cheques contra un banco, siempre que tengan suficiente dinero depositado allí. Si el banco quiebra, será un desastre. El sistema educativo es el banco contra el cual la nación gira un cheque cada vez que desea trabajadores adiestrados y confiables. Si quiebra, como casi ha pasado ahora, es un desastre nacional. Si el sistema es reparado y ajustado, la próxima generación estará segura de tener buenos líderes y, lo que es igualmente esencial, buenos seguidores.
Voy a contarles un incidente que sucedió en el Instituto Sathya Sai, para que puedan tener idea de la clase de cambio que yo anhelo. En los exámenes públicos llevados a cabo en este Colegio, que es uno de los Centros, en el momento en que recibieron los cuestionarios, los candidatos se levantaron como un solo hombre. Los supervisores se sorprendieron y algunos de ellos incluso tuvieron miedo de que estuvieran tratando de crear una escena y protestar contra el examen, pero ellos se habían levantado únicamente para hacer un minuto de oración en silencio... un hábito muy ennoblecedor y fortalecedor.
Los colegios no deberían competir entre sí por el número de estudiantes. La calidad, y no la cantidad, debe ser la meta. Un número más pequeño asegura una mayor atención individual, una disciplina más intensa, una mejor enseñanza y un aprendizaje más profundo.


SAI BABA


Escuela Secundaria de Bangarpet Venkatagiri
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sábado, 27 de septiembre de 2008

27 DE SEPTIEMBRE NACIMIENTO DE SHIRDI SAI BABA


SAI BABA DE SHIRDI- oil canvas 40 x 50 cm, autor : amilius

LA VOZ DEL AVATAR
La Leyenda de Shirdi Sai: Misterio y Mensaje

Shirdi Sai Baba nació el 27 de septiembre de 1838, en el seno de una familia Brahmin pobre, en la población de Pathri, en el distrito de Aurangabad. Los padres abandonaron al niño por varias razones. Un fakir lo encontró. Como había sido un hallazgo, el fakir no le tuvo un afecto natural al niño. Después de algunos años, el niño fue encomendado a Gopal Rao Deshmukh, también llamado Venkusa por la gente, a causa de su gran conocimiento y sabiduría, El niño creció en la casa de Venkusa durante algún tiempo. Sin embargo, no tenía intenciones de permanecer ahí mucho tiempo. En 1854 partió a Shirdi y Mahalaspathi lo vio entrar en el templo de esa localidad. Al ver su apariencia de musulmán, Mahalaspathi lo expulsó de ahí. El muchacho salió y se sentó bajo un árbol de neem; tenía 16 años en ese tiempo. Nadie sabía entonces cómo se llamaba. Si alguien le preguntaba su nombre, él solía no contestar. En ocasiones respondía: ‘¿Por qué quieren saber mi nombre?” A causa de esto nadie sabía cómo se llamaba.
BABA EL QUE ALIVIA
Algunos habitantes de pueblos cercanos solían visitarlo en el árbol para obtener alivio de sus dolencias. Baba tomaba algunas hojas, las machacaba y se las daba como medicina a las personas enfermas; de esta forma curó a muchos de sus enfermedades. Las noticias de sus poderes para sanar se esparcieron por todos los pueblos circunvecinos. Como resultado, una gran cantidad de personas solían ir con él y recibían hojas machacadas de sus manos para curarse de sus males. Repentinamente, una mañana desapareció. Se le buscó inútilmente en las áreas circundantes, mas fue en vano. Más tarde, en 1858, después de 3 años, llegó a Shirdi nuevamente. Había una villa llamada Dhoop en Aurangabad; en ese lugar vivía Chandubhai Patel, que pertenecía a una familia de la clase media. Como no había ninguna otra forma de transporte accesible en esos días, la gente acostumbraba viajar a caballo. Chandubhai viajó montando uno a Aurangabad por un asunto urgente. Después de tres días, cuando terminó su negocio en esa villa, se dio cuenta de la desaparición de su caballo.
EL PRIMER ENCUENTRO CON CHANDUBHAI
Apesadumbrado por la pérdida, Chanduhhai caminó a través del boscoso camino rumbo a Dhoop. Al llegar a un determinado lugar vio a un fakir sentado bajo un árbol en el bosque, el cual parecía estar absorto en sus pensamientos. Repentinamente. el fakir dijo en voz alta: “¡Hey Patel!, ven acá”. El fakir fumaba chilim (hookah). Como no había agua en las cercanías, el fakir golpeó el suelo con un palo y brotó agua en el lugar; golpeó en otro lugar y brotó fuego. Usando el agua y el fuego empezó a fumar su pipa y se la ofreció a Chandubhai. Este declinó el ofrecimiento. El fakir le preguntó a Chandubhai: “¿Qué te aflije Patel?”, éste respondió: “¿Cómo sabes que me llamo Patel?” “Yo sé todo -- dijo el fakir --. Estás preocupado por tu caballo, y buscas con tus ojos mirando a lo lejos, debes dirigirlos hacia abajo para encontrar el caballo; él pasta bajo aquel árbol”. Chandubhai vio a su caballo en el lugar señalado; él lo había buscado en el mismo sitio con la ayuda de unos trabajadores, pero no lo habían encontrado. Ahora lo veía bajo un árbol cercano. Chandubhai estaba asombrado de que el fakir hubiese producido agua y fuego de la tierra y además localizado su caballo. El le rogó al fakir: “¡Swami! Me has brindado gran ayuda; por favor ven conmigo y disfruta de mi hospitalidad”. “Muy bien, vamos”, respondió el fakir.
BABA VITOREADO COMO “SAI”
Durante ese tiempo, se concertó el casamiento de la sobrina de Chandubhai, la cual vivía en Shirdi. Chandubhai tenía que ir a Shirdi para la boda y le pidió al fakir que fuera con él. Ambos viajaron en carreta rumbo a Shirdi. Cuando Mahalaspathi vio al fakir bajar de la carreta, se dirigió hacia él y dijo: “¡Ayiye Baba, Ayiye Sai!” (Ven Baba, ven Sai). Mahalaspathi fue quien le puso el nombre “Sai”, pues hasta entonces nadie lo había llamado con algún nombre.
Después de cierto tiempo, Baba se vio envuelto en un incidente delictuoso. El tuvo que rendir su declaración en un caso relacionado con el robo de ciertos valores de la casa de un hombre rico, que cometió una banda de ladrones. La policía había capturado a éstos interrogándolos acerca de los artículos robados. Los ladrones confesaron que un fakir les había dado los objetos robados.
Al buscar al fakir, dieron con Baba y le preguntaron: “Fakir, ¿tú les diste estos artículos a ellos?” ‘Sí”, dijo él. “¿De dónde los tomaste?”, fue la siguiente pregunta. Baba contestó: “Ellos vinieron de donde vienen todas las cosas”. “¿Quién te los dio?” “Yo mismo me los di”, respondió.
LAS DECLARACIONES DE BABA
La policía no pudo comprender las intrigantes respuestas de Baba. “Yo soy el dador de todo. ¿Cómo puede alguien obtener algo sin mi permiso?”, afirmó Baba. Al comprender que era inútil seguir interrogándolo, los policías prepararon su reporte. Baba fue citado por el magistrado para declarar sobre ese caso. Chandubhai Patel no quiso que Baba fuera al juzgado e hizo los arreglos para que lo interrogara una comisión, en el mismo Shirdi. Durante el interrogatorio le preguntaron a Baba: ¿Cuál es el nombre de tu padre?”, él contestó: “Baba” (Baba significa padre y la respuesta significaba que su nombre era padre).
P: ¿Cuál es tu religión?
R: La religión de Dios.
P: ¿De dónde procedes?
R: Vengo del Atrna
P: ¿A qué casta perteneces?
R: A la casta de la Divinidad
De esta forma, Baba contestó todas las preguntas. Anteriormente fue vitoreado como “Sai”. En su declaración dio el nombre de Baba como el de su padre. Por lo tanto, con la combinación de estos dos fue llamado Sai Baba. Todos ignoraban cómo, cuándo y dónde había nacido Sai Baba, ni quién le había puesto ese nombre.
BABA COMO DATATREYA
Más tarde, muchas personas empezaron a dudar acerca de sus poderes trascendentales. Un día en que se iba a celebrar el aniversario del nacimiento de Datatreya (en el mes de Margasirsha, en el día de Panchami), se reunieron varios devotos en Shirdi; entre ellos había un hombre rico, un gran erudito llamado Kaijack. ¡El no debe ser confundido con highjack! (gran mayordomo). Su nombre era Balwant Kaijack. Conforme él se acercaba al masjid (mezquita), Baba tomó un palo y lo agitó contra los devotos, diciéndoles que se fueran; incluso golpeó a algunos, y gritaba: “Saitan, Saitan!” Nadie sabía por qué Baba se comportaba de esa forma. “¡Estoy sufriendo dolores de parto, váyanse todos!”, gritaba. En esos días, Baba no solo ocasionalmente solía gritarle a la gente, también los amenazaba con el palo; inclusive llegaba a lanzárselo a las personas que huían. Todo el mundo le tenía miedo y se alejaron con rapidez de ese lugar.
Tiempo después, él les dijo a todos que se acercaran. “Balwant Kaijack, ven’, le dijo. Cuando Balwant llegó, Baba ya había penetrado en el interior del masjid. El comerciante entró en la mezquita y no encontró a Baba; sólo halló en el suelo a un niño con tres cabezas. Baba había declarado que estaba sufriendo dolores de parto y ahí había un bebé. El niño con tres cabezas parecía representar a Datatreya; era un bebé con varios brazos y manos. Balwant reconoció al bebé como Datatreya y llamó a los demás devotos para que entraran. Ellos llegaron al interior y al ver al bebé cerraron sus ojos; en ese instante Baba reapareció. De ahí en adelante la gente empezó a considerar a Baba como la encarnación de Datatreya.
LECCIÓN DE BABA A LOS MUSULMANES
Entre la gente de la localidad surgió una controversia pues dudaban si Baba era hindú o musulmán. En ciertos momentos, Baba solía decir: “Allah Malik, Allalh Malik!”, en otros decía: “¡Datatreya Malik! “. Cada vez que gritaba “¡Allah Malik!”, los musulmanes acudían con él al masjid. Su aspecto era muy parecido al de un musulmán; por ello, muchos de ellos se acercaban a él. También los hindúes acostumbraban ir hasta él y le ofrecían incienso. Los musulmanes no aprobaban lo que los hindúes hacían y a éstos últimos no les agradaba la forma en que los musulmanes veneraban a Baba. Por lo tanto, se generó una rivalidad entre las dos comunidades. Un día, Mahalaspathi estaba sentado cerca de Baba ofreciéndole un ritual. Mahalaspathi era el sacerdote del templo de Kandoba; como los musulmanes se oponían a la presencia de un sacerdote hindú cerca de Baba, llegaron con palos y lo golpearon. En cada golpe Mahalaspathi gritaba “¡Baba, Baba!” ¡Cada vez que gritaba el nombre de Baba, el golpe lo recibía el propio Baba! Mahalaspathi cayó al suelo. Baba salió; los musulmanes le ofrecieron gran respeto. Baba le gritó a la turba musulmana: “¡Saitan!, por un lado me adoran y por otro me golpean. ¿Es ésta su devoción?” Baba sangraba por todas partes; los musulmanes lo vieron y le preguntaron quién lo había golpeado. “¿No me golpearon ustedes?, ¿acaso no me golpearon ustedes?”, dijo Baba, señalando a varios hombres del grupo. “Nosotros no nos hemos acercado a ti para nada; sólo golpeamos a Mahalaspathi”, aclararon ellos. “Quién es Mahalaspathi? Yo estoy en él —afirmó Baba—. El se ha rendido a mí; por lo tanto todos sus problemas son míos”.
Al oír esto, los musulmanes se postraron a los pies de Baba y le imploraron perdón; entonces, Baba les dio un sermón a hindúes y musulmanes: “Queridos niños: ustedes son la progenie de una madre única”. Fue así como Baba proclamó la paternidad de Dios y la hermandad de los hombres. Él quería que se desecharan todas las diferencias de casta y credo. Lo importante para la humanidad es el corazón. Aquel que sólo está dedicado a su credo (matham) nunca descubrirá lo divino (madhava). Ustedes deben buscar lo divino dentro de sí. Baba señaló que todas las distinciones de credos se relacionan solamente con el cuerpo. Por lo tanto, ustedes deben buscar al Supremo en su conciencia.
¿CÓMO SE SOMETEN A PRUEBA LOS DEVOTOS Y SE DESCUBREN SUS DEFECTOS?
En mi cuerpo anterior (Como Sai Baba de Shirdi), enseñaba todo mediante acciones. Por ejemplo, cuando Damu y Nana le hacían puja al Señor (Sai Baba de Shirdi), Baba reunió unas cuantas monedas de cobre y se dispuso a jugar con ellas, haciéndolas volar de una mano a la otra y analizándolas de diferentes formas. El parecía examinarlas una a una; no le dijo una sola palabra a Damu y Nana. Continuó jugando con las monedas durante un cuarto de hora.
Con la curiosidad de saber qué estaba haciendo Baba, Nana le preguntó por qué examinaba las monedas una y otra vez. Baba le contestó: “Beta (querido hijo), es verdad que estoy repitiendo la misma acción una y otra vez, y repitiendo las mismas palabras. Mira el árbol de mango que está frente a ti. Está en plena floración; apenas se ven las hojas. Si todas las flores se convirtieran en frutas, ¿podrían las ramas soportar todo el peso? Pero esto no sucede, muchas de las flores las arranca el viento; otras caen por su propia voluntad. Sólo algunas se convierten en frutas. De éstas, unas las devoran las aves, monos y ardillas. De esta forma, 90% de las flores no producen frutas. Sólo el 10% permanece en los árboles, ¿no es así?” Ellos estuvieron de acuerdo en que así era.
Baba continuó: “De igual forma, miles de devotos vienen a mí. ¿Están todos ellos madurando como buenos devotos? Muchos caen a la mitad del camino. Algunos vienen para que les cumpla sus deseos. Otros buscan fortuna. Muchos Otros vienen para cosas relacionadas con sus estudios, trabajo, casamiento y otros deseos personales. En cada uno de ellos existe un defecto u otro. Nadie viene por mí. Tengo en mi cofre objetos preciosos para ofrecerlos. Pero nadie los busca. Por eso examino estas monedas. Entre ellas hay algunas que están gastadas, Otras devaluadas, unas chuecas y otras no tienen valor. Así como examino los defectos en estas monedas, también veo los defectos entre los devotos que vienen a mí. Estoy tratando de descubrir qué errores hay en esas personas y si aún así pueden comprender mi verdad. Ellos me quieren, pero todos sus deseos están relacionados con los objetos mundanos. ¿Cómo pueden alcanzarme ellos con esa actitud? ¿Cómo pueden llegar a su destino si abordan un tren que va en otra dirección? Ellos me quieren, pero no hacen esfuerzos para comprenderme. De todos los que vienen a mí, uno de cada mil verdaderamente hace un esfuerzo para comprenderme”.
Bhagavan Sri Sathya Sai Baba
Extracto del Divino Discurso del 27 de Septiembre de1992 - 1º Día de Navaratri
FE TOTAL
De esta forma, Sai Baba de Shirdi solía demostrar sus poderes cuando se presentaba la ocasión. ¿Cuál era la razón? Se debía sólo a la fe total que las personas tenían en Baba. Los devotos seguían implícitamente cualquier cosa que les indicara Baba.
No es igual en estos días. Cualquier cosa que dice Swami es motivo de cuestionamientos; y además, la duda los invade de pies a cabeza. Esto es una muestra típica de la influencia de la educación moderna. Este sistema mina la fe en los valores humanos. No obstante la ayuda que ha recibido, el hombre es, en extremo, ingrato. Olvida todo lo bueno que ha recibido y recuerda sólo el daño que le han hecho, consecuentemente, la naturaleza demoníaca se ha incrementado en los seres humanos.
En la antigüedad, los seres humanos conservaban al menos cualidades humanas. Actualmente, los hombres sólo tienen forma humana pero se comportan como seres irracionales. Todos sus impulsos son egoístas. Cuando sus deseos se cumplen, sonríen y exclaman: “¡Baba, Baba! Si sus deseos no se cristalizan se comportan de forma diferente. ¿Cómo puede existir la devoción hacia Baba en esos seres irracionales? Sólo cuando desechen su naturaleza irracional se volverán humanos.
Éste es el aniversario del día en que Sai Baba de Shirdi dejó su cuerpo mortal. Los hechos relativos a su muerte deben entenderse. Baba tuvo fiebre el 28 de septiembre de 1918. Durante los 17 días posteriores estuvo bastante bien. El 15 de octubre Baba no se encontraba por ninguna parte. Nana, Kaka, Das y Lakshman Rao lo buscaron por doquier. Había un pequeño pozo en las cercanías y fueron a ver si había caído ahí. Cuando regresaron a la casa de Baba, éste estaba de pie junto a la puerta y les dijo: “¿En dónde me han estado buscando? Yo estoy en un lugar y ustedes me buscan en otro. Yo estoy en los corazones puros e intentan localizarme en todos los lugares contaminados. ¿Cómo pueden encontrarme así?” Enseguida tomó asiento.
Sai Baba de Shirdi dejó su cuerpo el 15 de octubre. (Él empezó con fiebre alta el 28 de septiembre, pero estuvo bien durante los siguientes 17 días).
DISPUTA ACERCA DE LOS RITUALES FUNERARIOS
Después de que Sai Baba de Shirdi dejó su cuerpo, surgieron varias controversias. Al llegar los mahometanos, éstos aseguraron que el cuerpo les pertenecía. Los hindúes también lo reclamaron. Baba acostumbraba a decir de vez en cuando: “Allah Mallik! ¡Allah Malik!” A causa de ello, los musulmanes afirmaban que Baba era musulmán. En otras ocasiones, Baba decía: “Rama malik! ¡Krishna Malik!”, y por esa razón los hindúes reclamaban que era hindú. Debido a esos reclamos opuestos, el cuerpo fue conservado durante 36 horas, sin haber llegado a una decisión respecto a la forma de disponer del mismo. Para evitar enfrentamientos entre las dos partes, llegaron al lugar el jefe, el superintendente de policía y otros oficiales. Le pidieron a los residentes de Shirdi que se reunieran ahí; decidieron someter esto a votación de la gente y, por mayoría de votos, saber cuáles serían los ritos del funeral del cuerpo de Baba. La mayoría votó a favor de la forma hindú para disponer del cuerpo. Cuando se llegó a esa decisión, se empezó a cavar una fosa en el mandir de Booty. Algunas personas se opusieron a esa excavación. La disputa llegó finalmente a oídos del inspector y los policías hicieron los preparativos para que el samadhi (la pira funeraria), fuera consagrada en el templo de Muralidhar. Ese templo es el actual samadhi (santuario-tumba) de Baba
UN MILAGRO EN SIMLA
Durante esa época ocurrió un incidente muy notable en Simla; la guirnalda que Baba le dio a Mataji Krishna Priya, la colocó ella misma en una estatua de Krishna que tenía en su casa en presencia de todos. Muchos se preguntaban por qué adornaba la estatua de Krishna, si era devota de Sai Baba puesto que tenía una imagen de él en su hogar. Hubo bhajans durante todo ese tiempo. La guirnalda colocada en la estatua de Krishna cayó en la imagen de Baba y la guirnalda colocada en el cuadro de Baba se movió hasta la estatua de Krishna. En Simla, todas las personas se alegraron al descubrir que Sai Baba y Krishna eran uno. Cuando el resto de la gente llegó a la mañana siguiente, notó que la guirnalda regalada por Baba ya no estaba en la estatua de Krishna. Esa guirnalda fue hallada sobre la tumba de Sai Baba de Shirdi en el mandir de Booty.
MILAGROS Y EL MENSAJE
¿Por qué manifestó Baba esa clase de milagros? En esos días había acres diferencias entre hindúes y musulmanes. Para terminar con las diferencias entre las dos comunidades, Baba demostró, a través de sus milagros, la verdad de que Baba es el Maestro Supremo de todos los seres. El no establecía diferencias de casta o comunidad, su religión era común a la gente de todos los credos; es buena para todas las personas que buscan a Dios; la observan todas las personas divinas. Es el credo para toda la humanidad.

Bhagavan Sri Sathya Sai Baba
Extracto del Divino Discurso del 6 de Octubre de 1992 – Día de Vijayadasami


REENCARNACIÓN - oil canvas 40 x 50 cm, autor : amilius




Shirdi Sai Gayatri

viernes, 26 de septiembre de 2008

EL ALIENTO MISMO



LOS NUEVE PASOS EN la peregrinación del hombre hacia Dios por el camino de la dedicación y la entrega son: 1) desarrollar el deseo de escuchar la gloria y grandeza de la obra de Dios y de las varias inspiradoras manifestaciones de la Divinidad. Éste es el punto de partida. Al escuchar acerca del Señor una y otra vez, podemos transformarnos en divinidad. 2) Cantar uno mismo acerca de Dios, en alabanza a su magnificencia y múltiples hazañas. 3) Establecer a Dios en la mente, deleitándose en la contemplación de su belleza, majestad y compasión. 4) Iniciar la adoración del Señor, concentrándose en honrar los pies o las huellas de los pies. 5) Esto se desarrolla en una total propiciación del Señor y una sistemática adoración ritual, en la cual el aspirante obtiene satisfacción e inspiración internas. 6) El aspirante comienza a ver en todos los seres y todos los objetos, a dondequiera que mire, la forma de Dios que él gusta de adorar, y así desarrolla una actitud de reverencia hacia la naturaleza y hacia toda forma de vida. 7) Establecido en este estado mental, el aspirante se vuelve el dedicado sirviente de todos, sin sentido de superioridad o inferioridad. Éste es un paso vital, que presagia gran éxito espiritual. 8) Esto lleva al buscador tan cerca del Señor que él se siente como el confidente, el camarada, el compañero y amigo, el participante del poder y de la compasión de Dios, de los triunfos y logros de Dios, de hecho, su amigo, como Arjuna lo fue. 9) Como se puede inferir, éste es el preludio al paso final de la entrega total, Atmanivedanam, entrega plena a la voluntad del Señor que el buscador conoce a través de su propia intuición purificada.
Notarán que el séptimo paso es la etapa del servicio. Ésa es la etapa que cada persona que se llame trabajador social o voluntario debe alcanzar. Es más fructífera que recitar el Nombre, pasar las cuentas del rosario o pasar horas en meditación, aunque nuestro servicio será más rico y satisfactorio si es hecho con base en la disciplina espiritual. Deben ver a todos como miembros de su propio cuerpo, y lo mismo que tratan de curar cualquier golpe o herida en algún miembro lo más pronto y eficientemente posible, deben curar las aflicciones y dolores de otros lo mejor que puedan y hasta donde se lo permitan sus medios.
Ahora el Señor es adorado ofreciéndole todas las cosas que anhelan, tratándolo con todos los honores que quieren les sean hechos a ustedes mismos. La estatua es bañada y lavada, adornada con joyas, alimentada y abanicada, rodeada de fragancia, etcétera, puesto que éstas son las cosas que ustedes desean. Pero el Señor se complace sólo cuando hacen cosas que el Señor desea. ¿Cómo, de otra manera, podrían ganarse su gracia? ¿Cómo si no cuidando y alimentando, ayudando y salvando a sus hijos? ¿De qué otra forma que ayudándolos a conocerlo como su señor y guardián y cultivando la fe en él, por medio de su sincero y recto vivir?
Uno de los primeros principios del recto vivir es: practiquen el silencio, ya que la voz de Dios puede oírse en la región de su corazón sólo cuando la lengua está tranquila y la tempestad aquietada y las olas calmadas. Entonces los otros no estarán tentados a gritarles cuando ustedes les hablen en susurros. Pongan ustedes mismos el volumen; lo más bajo posible, sólo la intensidad necesaria para alcanzar el círculo al cual se están dirigiendo. Conserven el sonido, ya que es el tesoro del elemento akasha, que es una emanación de Dios mismo. La razón puede prevalecer sólo cuando los argumentos son presentados sin altisonancias. El silencio es el lenguaje del buscador espiritual. El habla dulce es la expresión de un genuino amor. Detesten los gritos; teman los gritos. El engreimiento se proclama con trompetas, pero el amor canta canciones de cuna, suaviza, aplica bálsamo. Practiquen el vocabulario del amor; desaprendan el lenguaje del odio y el desprecio.
La segunda señal es la limpieza; no sólo la limpieza externa, sino la más importante, la interna. No pueden estar frescos y sentirse bien llevando una camiseta lavada debajo de una camisa sucia; o una camiseta sucia debajo de una camisa limpia. Ambas deben estar limpias para dar el sentimiento de alegría. Así también, deben buscarse y obtenerse la limpieza externa e interna. En realidad, la limpieza externa no es sino el reflejo del logro interno. Hay un extraño brillo en la cara de una persona honesta. La limpieza interna tiene sus propios jabón y agua: el jabón de la fuerte fe y el agua de la constante práctica.
El tercer signo es que el verdadero aspirante tendrá una actitud reverente por el deber que está cumpliendo. Llevará a cabo cada tarea que se le asigne como si fuera un acto de adoración mediante el cual el Señor será complacido y a través del cual podrá acercarse al pedestal de Dios. El deber es Dios; el trabajo es adoración. Éste es el lema. La adoración no es un uniforme que debe ponerse y quitarse a determinadas horas del día.
Hagan de cada pensamiento una flor digna de que el Señor la tenga en sus dedos; hagan de cada acción una fruta, llena del dulce jugo del amor, apropiada para ser colocada en su mano; hagan que cada lágrima sea sagrada y pura para lavar sus pies de loto. El símbolo en la bandera de Prashanti Nilayam es un recordatorio de este ideal que ustedes deben poner en práctica. Es el símbolo de la victoria lograda por medio del continuo esfuerzo sobre los diabólicos enemigos de la lujuria y la codicia, la envidia y el odio, la maldad y el orgullo. Es el símbolo del silencioso estado de bienaventuranza ganado por medio del autocontrol y de la autorrealización.
No juzguen a los demás para decidir si merecen su servicio. Averigüen sólo si están afligidos; éste es suficiente requisito. No examinen cómo se comportan con los demás; seguramente pueden ser transformados por el amor. El servicio es para ustedes sagrado como un voto, un sadhana, un camino espiritual. Es el alimento rnismo; puede terminar sólo cuando el aliento los abandone.

SAI BABA
Prashanti Nilayam
19 II 70

jueves, 25 de septiembre de 2008

RAMA Y KAMA


EN ESTA HORA CRÍTICA de la historia del mundo, cuando las fuerzas demoniacas del temor y la ansiedad, la injusticia y la iniquidad rugen con furia salvaje, es deber de cada ser humano armarse de fuerza espiritual, para no quedar vencido por la tempestad. Ésta es una tarea urgente y esencial, y debo decir que en ella las mujeres tienen una contribución que hacer, un servicio que rendir, un rol que desempeñar. Deben llevar a Dios a los corazones de los niños y ayudarlos a mantenerlo allí, pues la fe en Dios es el tónico que necesita el hombre para restaurar su salud y felicidad.
Me podrán preguntar: "Bien, ¿quién es Dios?" Antes de hacer esta pregunta, quiero que ustedes planteen y encuentren la respuesta a otra pregunta: "¿Quién soy yo?" Esta oportunidad que tienen de una vida de actividad física y mental es una carta metida en un sobre, que tienen que echar en el buzón llamado naturaleza (el universo, la creación); pero deben escribir en ella dos líneas acerca de algo de lo cual no tienen el más mínimo conocimiento ahora. Deben escribir en el sobre quiénes son, su verdadera dirección y, más que eso, adónde debe ir, qué destino debe alcanzar esta vida, la dirección a la cual el sobre debe ser entregado. Acerca de la vida, las dos preguntas fundamentales son: "¿De dónde? ¿Adónde?" Y no han descubierto la respuesta aunque se han vuelto bastante rápidos en hacer miles de otras preguntas irrelevantes. Yo estoy seguro de que este satsanga (reunión con los buenos) gradualmente les irá dando luz sobre estos dos problemas. El satsanga debe comenzar en sus casas: que el hogar sea armonioso, feliz, marchando bien y sin fricción ni división. Que los varios individuos que comprenden el hogar, de diferentes edades, niveles de inteligencia, crecimiento y logros, aprendan a vivir en conjunto, con comprensión, simpatía, fortaleza y tolerancia, en cooperación mutua y amorosa bondad. Que la paz reine en sus hogares, entre la madre y los hijos, los hermanos y hermanas y todos los parientes. Sobre este firme satsanga básico pueden levantar la superestructura del satsanga en la comunidad, el Estado, la nación y el mundo. Si no existe este fundamento, ustedes sólo atraerán la burla cuando inicien la publicidad para la idea del satsanga. Ya hay demasiadas organizaciones que predican lo que no practican; debe de haber una en cada calle. Este satsanga no debe degenerar en una más de tales hipocresías.
La religión tiene como meta erradicar el odio y la enemistad entre los hijos de Dios; pero encontramos a las religiones envueltas en conflictos. El lenguaje es el medio para cimentar amistades, promover cordialidad e ir acercando a las personas por la conversación amorosa y la charla compasiva, pero se ha vuelto un arma mortífera. Los templos no son moradas de paz; son instituciones por las cuales la gente entra en combate. Hermano lucha contra hermano. ¡Cada hogar es un campo de batalla!
El alborear de la paz puede ser traído sólo por medio del aprendizaje, la práctica y la enseñanza del arte de vivir juntos en paz y amistad en los hogares. Luego se puede establecer la paz en el mundo sin demora ni esfuerzo.
Su satsanga debe crecer por medio de la mutua correción de temperamentos. Es posible tener una organización con cientos de personas como miembros o trabajadores; saben cómo trabajar juntos como un equipo. Pero las mujeres son proverbialmente ind¡vidualistas. Hay una creencia popular, nacida de la experiencia del pueblo, de que ¡tres mujeres no pueden vivir juntas! Hay una canción en telugu que dice: "El mundo tiembla ante una mujer. El océano se secará si hay dos. Y si hay tres, ¡oh, las estrellas se caerán al mediodía!" ¿Por qué se caracteriza así a la mujer? La mujer es deficiente en su capacidad de soportar la derrota, fortaleza, tolerancia, paciencia, el tranquilo sufrimiento sin ideas de venganza. Es por eso que se dice de la mujer que es el sexo débil. Ésta es una indicación de la necesidad de que las mujeres desarrollen tolerancia. Deben tratar de soportar las diferencias de opinión y la variedad de temperamentos, así como desarrollar comprensión y simpatía. Esto fortalecerá la tolerancia. Entre los miembros de este satsanga hay quienes tienen una larga experiencia en manejar eficientemente organizaciones e instituciones; pero ésta es la institución básica: nunca deben olvidar lo fundamental de la cultura de la India. Dejen que los niños la beban todavía en su regazo. No los entreguen a las niñeras que no conocen la cultura o ni siquiera les importa. Hagan que aprendan las lecciones del Ramayana por medio de las canciones de cuna; no los hagan repetir líneas como "Bee, bee, oveja negra", y que se vuelvan ovejas negras ellos mismos!
Cultiven el espíritu de servicio y dedíquense a algunos programas de asistencia en las áreas pobres de esta ciudad y en las cárceles y hospitales. Muestren compasión a los prisioneros; ése es el mejor método de rehabilitarlos. Hagan que crezca su fe, fe en la bondad de la humanidad; entonces no se dedicarán a actividades antisociales. El niño no le tiene asco a su propio excremento u orina, pero al crecer desarrollará el asco y éste se quedará. Así también, el criminal crecerá y abandonará su insensibilidad y aprenderá a disgustarse con su propio comportamiento. A los pacientes en los hospitales, que no tienen a nadie quien les diga una palabra bondadosa y tranquilizadora, se les saldrán las lágrimas de gratitud si les llevan la luz de la compasión a su cama. Escríbanles sus cartas si desean comunicarse con sus familiares y amados; cuéntenles historias, denles buenos libros que leer, denles frutas y flores. Alegren su ambiente un poco, derramando sonrisas sobre ellos; esto en sí será una valiosa medicina que acelerará su recuperación. El servicio social no debe ser un trabajo de ostentación llevado a cabo para la publicidad o ante las cámaras, ni debe volverse un trabajo lento. ¿Por qué ir despacio cuando se está haciendo el bien a los que lo merecen? Hagan todo lo que puedan, tan rápidamente como puedan. Si no pueden hacer ningún bien, por lo menos desistan de hacer el mal y de encontrar fallas en aquellos que los sirven.
Sepan que el servicio es aun una mejor forma de sadhana que la meditación. ¿Cómo puede Dios apreciar la meditación que ustedes hacen cuando al lado suyo hay alguien que sufre, a quien no tratan bien, por quien no hacen todos los esfuerzos para ayudarlo? No se mantengan aparte, intenten su propia salvación por medio de la repetición del Nombre o la meditación. Muévanse entre sus hermanas buscando oportunidades de ayudar; pero tengan el Nombre de Dios en la lengua y la Forma de Dios ante el ojo de la mente. Ésa es la más alta práctica espiritual. "iDil me Ram, Haf me kam!~ "¡Rama en el corazón, la tarea en la mano!" Prosigan con ese espíritu y la gracia de Dios será derramada sobre ustedes en plena medida.


SAI BABA
Inauguración del Comité Central, Asociación de Mujeres
Bangalore, 1 II 70

miércoles, 24 de septiembre de 2008

REVOLUCIONES, RESOLUCIONES



LOS QUE ELABORAN los calendarios calculan los años y declaran que este día es Día de Año Nuevo y que éste es el año 5078 después del comienzo de la Era de Kali. Pero el periodo de tiempo debe calcularse en proporción al trabajo logrado más bien que en la rotación de nuestra Tierra alrededor del Sol. Para cada individuo hay un día de año nuevo, un día que marca la terminación de su revolución alrededor del sol, es decir, el despertar de la refulgente inteligencia, capaz de conferirle discernimiento y desapego. Buscadores ardientes han rastreado la clave de todo conocimiento, la única cosa que si es conocida permite conocer todo lo demás, o sea, lo Divino que está latente en cada átomo del universo; lo han descrito como algo que está más allá de las palabras, más allá del alcance de la imaginación y comprensión humanas. Es mejor, han admitido ellos mismos, que lo Divino sea descrito en forma humana para que el hombre pueda comprenderlo fácilmente, acercarse a él y derivar bienaventuranza de esa contemplación. El hombre puede concebir sólo cualidades humanas y logros humanos, aunque puede multiplicarlos al máximo y permitir que la cantidad resultante llene y rebase su corazón.
En otros países y otras comunidades humanas hay una sola fe, un camino, un objeto de adoración, una forma de adoración, que se ha enraizado y dado frutos. Esta fe puede ser nativa o importada, pero la gente ha aprendido a asimilarla y son alérgicos a otros credos. En la India, por el contrario, desde edades remotas hay muchas fes y muchos caminos, que reflejan todos los impulsos que llevan al hombre hacia adentro y hacia arriba. Por lo tanto, hay múltiples alternativas de las cuales el hombre puede escoger una que se ajuste a su etapa de desarrollo espiritual y, con sus pies firmes en ese escalón, puede elevarse a mayores alturas. La cultura de la India es como el océano, que recibe todas las aguas de todos los ríos, de todas las tierras, de todas las nubes que pasan por todos los continentes. El océano, la fuente y la meta de todos los ríos, es el lecho sobre el cual descansa Vishnú. Es por esto que Vishnú es el dios que simboliza el aspecto universal del principio divino, en el cosmos así como más allá.
El ritmo correcto o la rectitud, es el aliento mismo de Vishnú, pues sostiene las estrellas, estabiliza la sociedad, asegura el progreso. Vishnú es aquel aspecto de la Trinidad que se ocupa del sostenimiento, promoción, estabilización y fortalecimiento. Así, Vishnú tiene que encarnar a menudo a fin de salvar y rescatar al mundo. Debe restablecer lo correcto, la rectitud, para que el mundo pueda navegar seguro y llegar al puerto de la liberación, para que el mundo pueda ser transformado en un prashanti nilayam (una morada de la paz).
La India tiene a los Himalayas como su escudo, su armadura, su corona. La cordillera es el signo de la majestad, de la calma, del fresco regocijo, del llamado a las alturas que el hombre debe escalar. Desde los Himalayas han fluido sobre la tierra los ríos Ganges, Yamuna y Sarasvati, la trinidad de 1) la búsqueda espiritual (el Ganges), 2) la purificación mental (el Yamuna) y 3) la claridad intelectual (el Sarasvati). El Ganges nunca se seca; es puro, pleno, capaz de destruir todas la bacterias que traen las enfermedades. La cultura india estará viva y activa mientras el Ganges fluya por la tierra; nunca podrá secarse. Calmará la sed de generaciones y conferirá el don de la inmortalidad a aquellos que la anhelan.
Dicha cultura ha establecido muchas limitaciones sobre la conducta, muchos canales por medio de los cuales las pasiones deben ser dirigidas, las emociones desviadas, los impulsos controlados. Éstos sirven para acrecentar la personalidad y liberarla del dominio de los sentidos. Regulan el alimento, el sueño, el recreo, el vestido, la conversación y la compañía que uno debe buscar. Se ramifican en cada aspecto de la vida, en cada etapa del vivir y en cada grupo de la sociedad humana. El propósito es ampliar, ensanchar y profundizar la hermandad hasta que su amor llegue a los últimos límites de la creación.
Sólo cuando el principio de cohesión y comunidad que reina y reside en el universo es sentido y descrito como humano, puede el hombre beneficiarse de él y esforzarse por alcanzarlo. Krishna es la humanización de este Eterno Universal. Cuando lo visualizamos entre sus compañeros pastores, compartiendo su desayuno con ellos, riendo y bromeando, haciéndoles travesuras y derramando alegría a su alrededor, sentimos el dolor del parentesco que finalmente nos eleva al más allá. Siempre que esta camaradería es evidente, allí tenemos una chispa de amor divino. Siempre que tal emoción sea evidente, allí hemos dado un paso más allá de las fronteras de nuestra individualidad. Un paso cada vez, correcto y firme; ésa es la manera como se debe progresar en este peregrinaje.
Arjuna oró para que Krishna se hiciera evidente ante él como amigo y compañero más bien que como el Inmanente Director, el Transcendental Soberano, la Sustancia Innata de todo lo que es, fue y será. Él anhelaba la alegría de! parentesco más que la bienaventuranza de la fusión. Concebir a lo Divino como el núcleo y la cubierta de cada átomo y planeta, de cada grano de polvo y cada sistema de nebulosas, así como de uno mismo, es un ejercicio que sobrecoge la individualidad, y por eso Ramakrishna Paramahamsa y otros han rogado por tener el papel de adorador antes que por la abolición de los roles.
Se sientan delante de la estatua y ofrecen alabanza junto con el incienso de la adoración, pero no tratan de captar el significado de lo Divino que ven en la estatua. Inquieran en la voluntad de Dios, descubran los mandatos de Dios, adivinen lo que más le complace y regulen su vida en consecuencia. ¡Que éste sea su propósito de Año Nuevo! No se dejen atrapar en los atractivos enredos de la naturaleza externa; no endurezcan su corazón por la codicia y el odio, ablándenlo con amor, límpienlo con hábitos de vida y pensamientos puros. úsenlo como el santuario en el cual instalan a su Dios. Sean felices de tener dentro de sí la fuente de poder, sabiduría y alegría. Declaren que son inconquistables y libres, que no pueden ser tentados o amedrentados para cometer el mal. Mientras persista en ustedes una traza de conciencia de "yo soy el cuerpo", ustedes mismos deben buscar a Dios; deben acercarse al espejo, el espejo no irá a ustedes para mostrarles cómo son realmente. Derriben las puertas gemelas de la lujuria y la ira, remuevan el candado de la codicia y entonces podrán entrar a los sagrados recintos de la liberación. La codicia es el monstruoso mal que arrastra al hombre hacia abajo. Cuando Ravana se estaba muriendo, Rama ordenó a su hermano, Lakshmana, que fuera y aprendiera de él los secretos del buen gobierno. Ravana le enseñó que el rey deseoso de ganarse la gloria debe suprimir la codicia tan pronto como ésta levante la cabeza y recibir las más pequeñas oportunidades de hacer el bien a otros, sin la más mínima dilación. ¡Él había aprendido la lección a través de una amarga experiencia! La codicia surge del apego a los sentidos y de complacerlos. Pónganlos en su lugar; son ventanas de conocimiento, no canales de contaminación.

SAI BABA
Prashanti Nilayam
14 I 70
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